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miércoles, 22 de agosto de 2007

Pseudópodos 11

SPAM GRIEGO

Tanto nudo en el mástil
tanto mapa de mano
y terminar justo aquí
verde y encebollado
en el asadito de la Minerva
ahí donde se enroscan en su guiso
la ola
la serpiente
las naves
los obsequios
el sacerdote
y los hijos? - Bien gracias, como el padre

Nunca se siente el latido enemigo
cuando estalla en la propia carcajada
Pero ya ven pues,
yo también soy
mi peor invasor

Ahora
sólo queda arder
y galopar fuera de si
con el vientre roto


Música - A Perfect Circle Passive

6 comentarios:

Shadow dijo...

No es tan malo ser el propio invasor.... quizás sea recomendable y hasta sano, no lo cree querido amigo.

Saludos

Sintagma in Blue dijo...

...galopemos.

bajamar dijo...

arder y galopar fuera de si, pero dentro, en un territorio que se decubre diariamente, amigable, uno que no se profana, uno que se siembra y se ama...curioso aprendizaje que nos cuesta el galope, la manta, el brío y a veces, hasta el mismo caballo

un beso, Pierrot, e infinitas gracias por sus palabras

deborahadaza dijo...

"Nunca se siente el latido enemigo
cuando estalla en la propia sonrisa"

ja es la mejor frase a mi gusto, y siempre que no tengo nada inteligente que decir pues mejor cito lo que mas me gusta... osea siempre, porque como te has dado cuenta siempre cito jeje

Tu poema es hermoso.

Pierrot dijo...

Shadow:
Si. Aunque es tan dificil deshacerse de esas distorciones que provienen de nosotros mismos. Y eso que no fumo...Gracias por tus palabras amigo.

Sintagma
Creo que ya todos galopamos, solo que requiere cierto arte ver las propias piernas de caballo. Gracias por tu visita.

Bajamar
A veces hasta cuesta toda una ciudad, pero ahi vamos. Gracias por tus palabras como siempre

Debora:
Todo lo contrario. Subrayar algo que nos llama la atención es un gesto inteligente. Y yo diria, en este caso, hasta generoso de tu parte.

Gracias a todos por sus palabras

PARADOXIA dijo...

y es que....la intuicion no funciona consigo misma, como el fuego arde en la semilla que se cree oido. Por eso nos invade un infinito de lo que somos.

gracias por la invitacion, volvere
saludos